Hola gente. Ya sé que a ninguno le va a importar esto, pero yo necesito escribirlo.
Todo el mundo tiene problemas. Unos piden ayuda a los demás, otros echan las culpas a otros antes que admitir que quién realmente la tiene son ellos mismos, otros tratan de arreglarlos y algunos, como yo, se guardan lo que piensan e intentan solucionarlo solitos.
El problema de esto último es que pasa lo que me está pasando a mí. Te surge un problema, te lo guardas, algo te molesta, te lo callas por no molestar y luego pasa cualquier cosa, por mínima que sea, y hace que explotes. Que explotes y te tires una tarde-noche de sábado amargado. Claro que mi problema no es ninguna tontería, pero el detonante lo es, y bastante.
Y lo que me lleva a mí en particular a este estado es no saber en quién confiar. ¿Cómo sabes a quién puedes contarle lo que te pasa sin miedo de que se lo cuente al resto del mundo? Yo no sé vosotros, pero yo al menos no sé diferenciar entre en quién se puede confiar realmente y en quién no. Por eso simplemente no digo nada. Así no corro ningún riesgo.
Y luego están las cosas que una no dice para no molestar. O simplemente para no crear un problema mayor. Claro que la que sale perdiendo soy yo. Siempre soy yo, porque claro, a la otra persona no le importa lo más mínimo.
Yo nunca le he importado a nadie, eso lo tengo muy claro. Bueno, sí, a mi familia, pero del resto del mundo desconfío. ¿Que por qué? Digamos que por cosas que me hicieron en una edad bastante importante, en la que un par de tonterías pueden hacer que seas una persona abierta o alguien desconfiado el resto de tu vida. Por suerte o por desgracia, yo pertenezco al segundo grupo. De verdad me gustaría poder abrirme a los demás y confiar lo suficiente en alguien como para poder contárselo todo, pero simplemente no puedo. Me es demasiado difícil. Y parece que hay gente a la que no le importa. Ya sé que mis problemas acabarían mucho antes si dijera lo que pienso en lugar de guardarme los malos comentarios en tantas ocasiones, porque aunque no lo parezca lo hago. Y es que soy tan tonta como para pensar primero en lo que piensan los demás que en lo que de verdad me gustaría a mí. Pero soy así, y por mucho que lo intente, cambiar es difícil.
Y precisamente por eso nadie sabe lo que me pasa hoy en realidad. Pero bueno, la verdad es que mucho no importa; no le importo a mucha gente. Es triste pero cierto.
Lo que empezó siendo un buen día al final ha acabado como muchos otros desde este verano. Os voy a decir algo; no seáis tan idiotas como yo y decid lo que pensáis. Que no os preocupen los sentimientos de los demás. Total, si os preocupáis por ellos lo único que conseguiréis es acabar como yo. ¿Tan difícil es encajar, encontrar amigos de verdad? Pensé que los tenía y que los tengo, pero con algunos en particular me he llevado una sorpresa. Y por eso ahora sé mejor que nunca que no debo fiarme de nadie.
Sé que muchos no me entenderéis, otros ni lo habréis leído y otros tantos estaréis totalmente en contra, pero si hubierais sufrido como yo por culpa de otra gente tal vez no pensaríais así. Solo tal vez. Puede parecer lo contrario, porque casi siempre se me ve con una sonrisa, pero mi vida no es fácil, nunca lo ha sido y estoy segura de que nunca lo será. Pero ni la mía ni la de nadie. Pero hay que seguir luchando y encararla y eso es precisamente lo que me propongo hacer. Y voy a hacer lo que yo quiera, no lo que me digan los demás. Voy a decir lo que yo quiera decir, sin dejarme influenciar por nada más. Y me va a dejar de importar caerle mal a la gente o quedarme sola, total, no sería la primera vez.
Qué ironía que siempre seamos los que nos preocupamos por los demás los que más suframos. Pero ¿sabéis qué? Que eso se acabó. Se acabó pensar en los demás y después en mí. Porque no me merece la pena, porque ya me han dado suficientes palos en 16 años. Y si me han pasado tantas cosas en tan poco tiempo no me quiero ni imaginar lo que me espera.
Pero bueno, que ya es bastante por hoy, por mañana y por siempre. Gracias por leer a todos los que habéis llegado hasta aquí, lo cual es un mérito, e intentaré no hacer más cosas de estas. Odio ser tan negativa, pero simplemente hay ocasiones en las que no dan ganas de ser positivo. Espero que a vosotros os vaya mejor que a mí :) ¡Hasta la próxima!
No hay comentarios:
Publicar un comentario